¿Cómo resumirías todo el Sermón del Monte de Jesús en un solo principio?

Jesus Preaching the Sermon on the MountGustave Dore
TEXTO BÍBLICO: MATEO 7.12

“Así que en todo traten ustedes a los demás tal y como quieren que ellos los traten a ustedes. De hecho, esto es la ley y los profetas.” (NVI)

MEDITACIÓN

“¿Qué habrá querido decir con eso?” Es una pregunta que me he hecho muchas veces después de ver pinturas de arte moderno. En las pinturas clásicas es mucho más fácil saber el tema principal de una obra. Por ejemplo, sin necesidad de saber el título de La Última Cena de Leonardo da Vinci, es muy claro—tan pronto uno mira el cuadro—que se trata de la última cena del Señor Jesús con sus discípulos. Por el contrario, hoy en día es común ver cuadros de arte que no parecen tener ni pies ni cabeza. Muchas veces estos cuadros no muestran ninguna forma reconocible sino que sólo tienen diferentes colores llamativos sin aparente patrón u orden. Sea por falta de refinamiento artístico o por cualquier otra razón, después de ver estos cuadros, muchas personas nos ponemos a pensar, “¿Qué habrá querido decir el artista con eso?” Algunas veces nos hacemos la misma pregunta después de oír hablar a alguien. Algunas personas hablan y hablan y hablan, pero al final de todo su discurso, nos dejan en la oscuridad con respecto a lo que quisieron decir. En muchos casos, esto pasa porque la persona que estaba hablando no supo resaltar los puntos importantes ni dar una conclusión a su discurso. Pero ese no es el caso de Jesús y de su famoso Sermón del Monte. Después de haber escuchado el Sermón del Monte, su audiencia no podía haberse quedado preguntado, “¿Qué habrá querido decir Jesús con ese sermón?,” porque el Señor dio una conclusión clara. Mateo 7.12, el versículo principal de hoy, nos da esta conclusión. El tratar a los demás como uno quiere ser tratado es la conclusión de todo el Sermón del Monte. Pero para entender mejor qué significa esto, consideremos tres puntos.

El primer punto es que la regla de oro es el resumen del Sermón del Monte. El versículo que estamos estudiando empieza con la importante frase, “Así que.” Esta frase traduce una sola palabra griega, οὖν (oun). Esta palabrita indica resultado o conclusión. Es decir que la instrucción que leemos en el versículo 12 del capítulo 7 del evangelio de Mateo es el resultado o la conclusión de algo que Jesús dijo anteriormente. En el pasaje anterior aprendimos que debíamos persistir en la oración porque la respuesta de Dios está garantizada por su bondad. Debido a que esta instrucción está enfocada en nuestra relación con Dios, no parece estar conectada directamente al versículo 12, el cual se enfoca en las relaciones entre seres humanos. Por lo tanto, es mejor interpretar el versículo 12 como la conclusión, no sólo de los versículos 7 al 11, sino de todo el Sermón del Monte, el cual empezó en el capítulo 5. El principio del versículo 12 es conocido como la regla de oro: trata a los demás como quieres ser tratado. Debemos concluir, por lo tanto, que la regla de oro es la conclusión o el resumen de todo el Sermón del Monte.

El segundo punto es que la regla de oro de Jesús es un estilo de vida revolucionario. Jesús no fue el primero ni el último en la historia de la humanidad en promover la regla de oro. De cierta forma, la regla en sí no parece tener nada intrínsecamente cristiano. ¿No es obvio acaso que sin el respeto mutuo no podría haber sociedad que se mantenga en pie? Pero si repasamos las partes anteriores del sermón de Jesús, nos damos cuenta que lo que Jesús tiene en mente es algo que va mucho más allá de la idea de que “respetos guardan respetos.” Si repasamos todo el sermón, vemos que el Señor no sólo enseñó a renunciar al rencor, no sólo condenó la venganza personal, sino que llegó a demandar que sus seguidores amen y sirvan a sus propios enemigos. La ética de Jesús iba mucho más allá de promover la decencia y la urbanidad. La ética de Jesús promovía un amor sin precedente en la historia de la humanidad, un amor que Él mismo encarnaría de forma dramática al fin de su ministerio. La ética de Jesús consiste en un amor sacrificado e indiscriminado que se expresa en toda área de la vida. Es por eso que en el versículo 12, Jesús nos dice que debemos tratar a otros como queremos ser tratados “en todo.” Es por eso que en el sermón Jesús habló de permanecer casado pase lo que pase y de cumplir todas nuestras promesas. Es por eso que el Señor también habló de hacernos tesoros celestiales siendo generosos con nuestro dinero y de no condenar a los demás. Verdaderamente, la regla de oro de Jesús es un estilo de vida revolucionario, un estilo de vida que hace de todos los que lo practican “luces del mundo,” luces que iluminan el camino de la transformación de la sociedad.

Finalmente, el tercer punto es que la regla de oro es el corazón de la ley de Dios. Como dijimos al comienzo, Jesús no deja espacio para malentendidos. El amor al prójimo como a uno mismo, la regla de oro, no sólo es el resumen del sermón de Jesús, sino que también es, en las propias palabras del Señor, “la ley y los profetas,” es decir, el resumen de todos los mandamientos que Dios había dado por medio de sus mensajeros. Esto conecta la conclusión del sermón con la introducción del sermón. Al inicio de su discurso, Jesús había afirmado, “no he venido a anular la ley sino a darle cumplimiento” (Mat 5.17). Al final de su discurso, Jesús está señalando que simplemente está reafirmando y profundizando lo que Dios siempre había enseñado a su pueblo. Jesús no era un falso maestro judío sino el maestro más grande de la historia del pueblo de Israel. Él no solamente enseñó la ley de Dios con la mayor profundidad sino que la cumpliría a la perfección. Y al hacerlo, también daría la revelación de Dios más perfecta. Después de todo, la ley de Dios es una expresión de la mente y del corazón de Dios. Si la ley de Dios principalmente ordena el amor es porque el Dios que da esa ley es principalmente un Dios de amor. Y este amor perfecto de Dios es el amor que resumía toda la enseñanza de Jesús y el amor que Jesús mismo mostraría al dar la vida por pecadores—al dar su vida por ti. El amor fue el resumen de toda la enseñanza y de toda la vida de Jesús. Si la gente que te conoce tuviera que resumir tu vida, ¿con qué palabra lo harían? ¿Dirían que el amor resume tu vida? ¿Estás cumpliendo el corazón de la ley de Dios? ¿Estás siguiendo a Jesús?

ORACIÓN

(Después de repetir el siguiente modelo, dirígete a Dios con tus propias palabras.)

Padre nuestro que estás en los cielos, gracias por darnos un claro resumen de la enseñanza de tu Hijo. Gracias también por darnos su vida como ejemplo perfecto de cómo cumplirla. Principalmente, gracias por habernos amado con un amor tan grande para enviar a tu Hijo a morir por todas las veces que quebrantamos tu santa ley. Ayúdanos a recordar tu amor en Cristo en todo momento para ser inspirados a tratar a nuestro prójimo como nosotros quisiéramos ser tratados. Venga tu reino. Santificado sea tu nombre. Por medio de la fe en Jesús tu Hijo. Por el poder de tu Espíritu Santo. Amén.


Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s